Empezó Don Paco a mediados de los 70, recién llegado del muelle. Hoy lo lleva su nieto, con los mismos pescadores de confianza y los mismos clientes pidiendo "lo de siempre" un sábado sí y otro también.
La vieja del sancocho los sábados, la confianza con los patrones del muelle y un cuaderno de "encargos de la casa" que pasa de padre a hijo.
Tres barcos del Muelle del Refugio entran sus capturas aquí desde hace 40 años.
Hay 14 familias que tienen su vieja apartada cada sábado, sin avisar.